Guía de ondas de choque para fisioterapeutas
Guía clínica para profesionales sanitarios. Esta página organiza los fundamentos, la selección tecnológica, la dosificación, la evidencia y los límites de las ondas de choque y las ondas de presión radial. Su propósito es ayudar a tomar decisiones razonadas, no entregar un protocolo universal.
Las ondas de choque pueden formar parte de un plan de rehabilitación musculoesquelética cuando existe una indicación coherente, un objetivo clínico definido y un seguimiento de la respuesta. La tecnología no sustituye la evaluación, el manejo de cargas, el ejercicio terapéutico ni la reevaluación.
¿Qué son las ondas de choque?
El término “ondas de choque” se utiliza para describir tecnologías que no siempre producen el mismo fenómeno físico. Antes de interpretar parámetros o resultados es necesario identificar el principio de generación, el aplicador, la profundidad objetivo y la forma en que el equipo expresa la intensidad.
En la práctica clínica suelen diferenciarse las ondas de choque focales y las ondas de presión radial. No deben considerarse equivalentes solo porque se comercialicen bajo una denominación similar.
Ondas focales y presión radial: por qué importa la tecnología
- Principio físico: determina cómo se genera y propaga la energía.
- Distribución: modifica la zona y la profundidad de exposición.
- Parámetros: un nivel, una presión o una frecuencia no son comparables automáticamente entre equipos.
- Objetivo clínico: debe definirse antes de seleccionar tecnología y dosis.
Si estás evaluando una compra, revisa cuatro criterios técnicos y clínicos para elegir un equipo y las señales de alerta para detectar equipos dudosos.
¿Cuándo pueden considerarse?
La indicación debe relacionarse con una evaluación completa, la condición clínica, su evolución, las intervenciones previas y los objetivos funcionales. La existencia de dolor localizado o de una alteración en una imagen no basta por sí sola para indicar ondas de choque.
En determinadas tendinopatías pueden considerarse como una intervención complementaria. La magnitud y certeza de los efectos varían según la condición, la tecnología, la selección del paciente y el tratamiento concomitante. Revisa el análisis sobre ondas de choque en tendinopatías según la evidencia.
Seguridad, precauciones y límites
Antes de aplicar la tecnología se deben revisar contraindicaciones, precauciones, estructuras sensibles, medicación, antecedentes y capacidad de informar cambios relevantes. También es necesario explicar efectos esperables, alternativas y motivos para suspender o reevaluar.
El dolor durante la aplicación no demuestra que la dosis sea correcta. Tampoco una respuesta inmediata permite concluir por sí sola que se produjo una modificación estructural.
Cómo razonar la dosificación
La dosificación comienza identificando el equipo y el objetivo, no copiando una tabla. El registro mínimo debería incluir tecnología, aplicador, zona, intensidad, impulsos, frecuencia, técnica, tolerancia, respuesta y decisiones para la siguiente sesión.
- Identificar la tecnología y el aplicador.
- Definir el objetivo clínico y la profundidad relevante.
- Seleccionar una intensidad inicial coherente.
- Determinar impulsos y frecuencia.
- Planificar sesiones e intervalos de reevaluación.
- Integrar ejercicio y manejo de cargas.
- Modificar una variable a la vez y documentar la respuesta.
Consulta la explicación completa en cómo dosificar ondas de choque en siete pasos.
Ondas de choque y dolor persistente
Dolor y nocicepción no son sinónimos. En cuadros persistentes, la decisión no debería basarse únicamente en “tratar el punto doloroso”. Es necesario considerar factores periféricos, centrales, funcionales y contextuales, además de las expectativas de la persona.
Amplía este tema en dolor persistente y ondas de choque: posibilidades y límites.
Un proceso clínico en cinco decisiones
- Evaluar: identificar problema, contexto, riesgos y objetivos.
- Justificar: explicar por qué la tecnología podría aportar valor en ese caso.
- Dosificar: registrar parámetros interpretables para ese equipo.
- Integrar: relacionar la intervención con ejercicio, carga y educación.
- Reevaluar: utilizar resultados clínicamente relevantes para continuar, ajustar o detener.
Recursos para continuar
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Preguntas frecuentes
¿Existe una dosis universal?
No. La interpretación depende de la tecnología, el equipo, el aplicador, el objetivo, la zona y la respuesta clínica.
¿Más dolor durante la aplicación significa mayor eficacia?
No. La tolerancia es una variable de seguridad y ajuste, pero no constituye por sí sola una medida de eficacia.
¿Las ondas de choque reemplazan el ejercicio?
No deberían plantearse como sustituto automático. Cuando se utilizan, deben integrarse dentro de una estrategia de rehabilitación coherente.
¿Todos los equipos llamados “ondas de choque” generan lo mismo?
No. La denominación comercial no basta para identificar el principio físico ni comparar parámetros.
Autor: Iván Silva Satlov, kinesiólogo y director académico de FisioRegenerativa Lab.
Última revisión: agosto de 2026.
Contenido educativo dirigido a profesionales sanitarios. No sustituye la evaluación clínica individual ni constituye un protocolo universal.