Elegir un equipo de ondas de choque no debería depender únicamente de la marca, el precio o la presión anunciada. La pregunta relevante es qué energía genera, cómo la transmite, qué parámetros permite controlar y si sus características son coherentes con el uso clínico previsto.
Este artículo desarrolla los cuatro criterios presentados por Iván Silva para profesionales que evalúan incorporar esta tecnología.
Consulta también la guía de ondas de choque para fisioterapeutas.
Video: cuatro criterios para elegir un equipo
1. Identifica qué tecnología genera realmente el equipo
Distingue ondas de choque focalizadas de ondas de presión radial y solicita el principio físico de generación. En sistemas focalizados pueden existir mecanismos electrohidráulicos, electromagnéticos o piezoeléctricos; en radiales son habituales sistemas neumáticos o electromagnéticos. La tecnología condiciona el campo acústico y las posibilidades de aplicación.
Pregunta al proveedor: ¿cuál es el principio físico de generación y dónde está documentado?
2. No confundas el nivel seleccionado con la energía que llega al tejido
Una cifra aislada —bar, porcentaje o nivel de potencia— no describe por sí sola la exposición recibida. En equipos neumáticos, la presión que impulsa el proyectil puede perderse por fricción, fugas, desgaste y transmisión; por eso dos equipos con la misma lectura no necesariamente producen el mismo campo acústico.
Pregunta al proveedor: ¿los datos proceden de mediciones trazables o únicamente de la pantalla del equipo?
3. Revisa las variables que condicionan la aplicación clínica
Examina aplicadores y transmisores disponibles, mantenimiento, consistencia entre disparos, rango útil, documentación del campo de presión y profundidad focal cuando corresponda. Cambiar una pieza puede modificar la distribución de una onda radial, pero no convertirla en focal ni garantizar mayor profundidad.
Comprueba también que el equipo permita registrar de forma reproducible tecnología, aplicador, intensidad o presión informada, frecuencia e impulsos.
4. Verifica respaldo, seguridad y continuidad de uso
Solicita documentación regulatoria y certificaciones aplicables, manual técnico, condiciones de garantía, vida útil de componentes y servicio técnico local. La disponibilidad de repuestos importa: una falla menor puede inutilizar una inversión si no existe soporte.
Valora además si el dispositivo ha sido descrito en publicaciones revisadas por pares. Un estudio financiado por la industria no elimina automáticamente su utilidad, pero deben revisarse método, transparencia y posibles conflictos de interés.
Señal de alerta: logos, testimonios o cifras comerciales sin documentación trazable no sustituyen una verificación técnica independiente.
Recurso relacionado
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Fuentes y lecturas
- International Society for Medical Shockwave Treatment: Guidelines for ESWT.
- Recomendaciones internacionales para ESWT en medicina deportiva.
Autor: Iván Silva Satlov, kinesiólogo y director académico de FisioRegenerativa Lab.
Contenido educativo dirigido a profesionales sanitarios. No sustituye la evaluación clínica individual, la formación práctica ni las indicaciones y contraindicaciones específicas de cada tecnología.