Antes de aplicar ondas de choque, hay una decisión más importante que elegir frecuencia, intensidad o número de impulsos: comprobar si el tratamiento puede realizarse de forma segura. Para responder no basta con memorizar una lista. Hay que relacionar la condición de la persona, la zona que recibirá el estímulo, la tecnología utilizada, la energía y las estructuras que quedan en su trayectoria.
Esta guía resume el contenido del video de Iván Silva y organiza las contraindicaciones y precauciones como un checklist clínico para kinesiólogos y fisioterapeutas.
Video: contraindicaciones y precauciones antes de tratar
La zona de tratamiento cambia la decisión
Las recomendaciones de la International Society for Medical Shockwave Treatment (ISMST) distinguen entre ondas de presión radial, ondas focales de baja energía y ondas focales de alta energía. También especifican si la condición se encuentra dentro del campo de aplicación. Por eso, expresiones como “embarazo”, “cáncer” o “marcapasos” no deberían interpretarse sin considerar la localización y la tecnología.
Contraindicaciones que deben descartarse
Tumor maligno en el campo de aplicación
Un tumor maligno localizado en el campo que recibirá las ondas constituye una contraindicación. Esto no significa que cualquier antecedente oncológico impida tratar automáticamente otra región del cuerpo. La decisión exige conocer el diagnóstico, la localización y el estado clínico, y coordinarse con el equipo tratante cuando corresponda.
Feto en el campo de aplicación
La contraindicación se refiere a exponer al feto al campo de tratamiento. El embarazo requiere una evaluación prudente de la región, la trayectoria y la necesidad real de la intervención; no debe traducirse en una regla simplificada aplicable por igual a cualquier zona.
Pulmón en el campo de ondas focales de alta energía
El tejido pulmonar no debe quedar dentro del campo de aplicación de ondas focales de alta energía. Antes de tratar regiones torácicas o próximas a la pleura se debe identificar la profundidad, la dirección del estímulo y las estructuras interpuestas.
Trastorno significativo de la coagulación con alta energía
La coagulopatía significativa es una contraindicación para ondas focales de alta energía. El uso de anticoagulantes o la presencia de hematomas no deberían evaluarse de forma aislada: importan el medicamento, el control clínico, la tecnología, la energía y el tejido que se pretende tratar.
Situaciones que exigen precaución individualizada
Sistema nervioso y otras estructuras sensibles
El cerebro y el sistema nervioso central dentro del campo requieren especial precaución, particularmente con alta energía. También deben considerarse nervios periféricos, vasos y otras estructuras sensibles situadas en la trayectoria. La anatomía y el control del aplicador son parte de la seguridad.
Marcapasos, desfibriladores y dispositivos implantados
Un dispositivo electrónico implantado dentro del campo de aplicación requiere revisión específica. Hay que identificar el dispositivo, su localización, las instrucciones del fabricante y la posibilidad de que el campo lo alcance antes de decidir.
Infección, piel y heridas
Una infección activa o una alteración cutánea en la zona obliga a reevaluar la indicación. Esto no debe confundirse con el uso especializado de ondas de choque en determinadas heridas crónicas, que responde a indicaciones, tecnologías y protocolos clínicos específicos.
Pacientes jóvenes y cartílago de crecimiento
La edad por sí sola no constituye una prohibición universal. La madurez esquelética, la zona, la energía y la indicación deben analizarse de manera individual. La placa de crecimiento dentro del campo de alta energía aparece como contraindicación en consensos previos, mientras que guías posteriores distinguen mejor según tecnología y localización.
Infiltraciones recientes con corticoides
El antecedente de infiltraciones repetidas o recientes con corticoides en un tendón requiere cautela por la condición del tejido y el riesgo asociado a la infiltración. Las guías no establecen una regla universal de seis semanas aplicable a todos los casos; conviene revisar el antecedente, las recomendaciones del dispositivo y la situación clínica antes de tratar.
Checklist antes de aplicar ondas de choque
- Confirma el diagnóstico: debe existir una hipótesis clínica suficientemente fundada y un objetivo definido.
- Descarta condiciones relevantes: tumor, embarazo, infección, señales de alarma y antecedentes que cambien la indicación.
- Revisa coagulación y medicación: identifica anticoagulantes, coagulopatías y tendencia a hematomas.
- Identifica dispositivos implantados: localización, tipo e instrucciones del fabricante.
- Traza el campo de aplicación: considera pulmón, sistema nervioso, vasos, placas de crecimiento y otras estructuras sensibles.
- Diferencia la tecnología: presión radial u onda focal, y exposición de baja o alta energía.
- Respeta el dispositivo y el ámbito profesional: revisa el manual del fabricante y la regulación aplicable.
Si falta una información necesaria para decidir, bajar la intensidad y “probar” no resuelve la incertidumbre. La conducta prudente es abstenerse hasta completar la evaluación o coordinar con el profesional correspondiente.
Después de comprobar la seguridad: dosificar con criterio
Superado el filtro de seguridad, el siguiente paso es definir una exposición coherente con la tecnología, el objetivo y la respuesta. Revisa cómo dosificar ondas de choque en siete pasos y las diferencias entre ondas focales y presión radial.
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