Ondas de choque en tendinopatías: cuándo considerarlas según la evidencia

Las ondas de choque no son un tratamiento automático para cualquier tendinopatía. Su posible utilidad depende del diagnóstico, la localización, la evolución, los objetivos y la integración con el manejo de cargas y el ejercicio.

Consulta también la guía de ondas de choque para fisioterapeutas, donde reunimos fundamentos, tecnologías, seguridad, dosificación y aplicación clínica.

Video: cuándo utilizar ondas de choque

1. Empieza por el razonamiento clínico

Antes de seleccionar una tecnología hay que caracterizar el problema: estructura implicada, comportamiento de los síntomas, tolerancia a la carga, función, factores contribuyentes y expectativas. La imagen puede aportar contexto, pero no reemplaza la evaluación clínica.

2. Interpreta la evidencia por condición

La literatura no muestra resultados uniformes para todas las tendinopatías. Revisiones recientes señalan beneficios en algunas condiciones, pero también heterogeneidad en tecnologías, parámetros y comparadores. Por eso no conviene extrapolar un protocolo de una localización a otra.

3. Considera las ondas de choque como intervención complementaria

El consenso internacional en medicina deportiva las plantea como una opción adjunta dentro de un abordaje multimodal, no como reemplazo del ejercicio terapéutico. La decisión debe responder a un objetivo definido y permitir reevaluar dolor, función y tolerancia.

4. Integra manejo de cargas y ejercicio

Reducir síntomas sin modificar la capacidad del sistema para tolerar carga puede producir mejoras transitorias. La planificación debe incluir educación, progresión de cargas y recuperación de tareas relevantes.

5. ¿Cuándo reconsiderar su uso?


    Autor: Iván Silva Satlov, kinesiólogo y director académico de FisioRegenerativa Lab.

    Contenido educativo dirigido a profesionales sanitarios. No sustituye la evaluación clínica individual.


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