Ondas de choque para la tendinopatía rotuliana: qué cambia después de una sesión

Ondas de choque para la tendinopatía rotuliana: qué cambia después de una sesión

Si te duele la parte anterior de la rodilla al saltar, correr, aterrizar o hacer sentadillas, es posible que el tendón rotuliano esté participando en el problema. Cuando los síntomas llevan meses, la solución rara vez consiste en descansar indefinidamente o aplicar una tecnología de forma aislada.

Un estudio publicado en Journal of Sports Science and Medicine analizó qué ocurría inmediatamente después de una sesión de ondas de choque en atletas con tendinopatía rotuliana. El resultado aporta una pista útil sobre la respuesta del tendón, aunque debe interpretarse con prudencia. Las ondas de choque para la tendinopatía rotuliana no sustituyen la evaluación ni el ejercicio dosificado.

Infografía sobre ondas de choque, dolor de rodilla y rigidez del tendón rotulianoToca la infografía para ampliarla

Ondas de choque y tendinopatía rotuliana: ¿qué estudió la investigación?

Participaron 34 atletas hombres, jugadores de voleibol o baloncesto, con tendinopatía rotuliana de al menos tres meses de evolución. Fueron asignados aleatoriamente a dos grupos:

  • Grupo de ondas de choque: recibió una sesión activa a la máxima intensidad tolerable.
  • Grupo control: recibió una aplicación simulada de muy baja energía.

Antes y después de la intervención, los investigadores midieron la rigidez del tendón mediante una técnica ecográfica llamada Supersonic Shearwave Imaging. También evaluaron el dolor durante la presión sobre la zona sensible y durante una sentadilla declinada a una pierna.

¿Cómo fue la aplicación?

El grupo activo recibió:

  • 1.500 impulsos.
  • Frecuencia de 4 Hz.
  • Energía entre 0,13 y 0,33 mJ/mm².
  • Intensidad ajustada hasta el máximo nivel tolerable por cada participante.

Estos parámetros describen el protocolo de este estudio. No son una receta universal: la indicación, la dosis y la integración con el ejercicio deben decidirse según la evaluación clínica, la tolerancia, el equipo utilizado y los objetivos de cada persona.

Resultados: cambios en la rigidez del tendón rotuliano y el dolor

Inmediatamente después de la sesión, el módulo de cizalla del tendón -un índice de su rigidez- disminuyó en el grupo activo:

  • De 57,4 ± 25,5 kPa a 40,6 ± 17,6 kPa.
  • La reducción relativa informada por los autores fue de 29,5%.
  • El cambio no alcanzó significación estadística en el grupo simulado.

Además, entre quienes recibieron ondas de choque, una mayor reducción de la rigidez se relacionó con una mayor reducción del dolor durante la sentadilla a una pierna. Esa asociación no apareció al medir el dolor provocado únicamente por presión.

¿Qué significan estos resultados para la tendinopatía rotuliana?

El hallazgo sugiere que una sesión de ondas de choque puede modificar de forma inmediata el comportamiento mecánico medido del tendón y acompañarse de menos dolor durante una tarea funcional.

Eso podría abrir una ventana para moverse o entrenar con mejor tolerancia dentro de un programa de rehabilitación. Sin embargo, sentir menos dolor después de una sesión no equivale a que el tendón esté reparado ni preparado automáticamente para volver a todas las cargas.

Lo que el estudio no demuestra

  • Participaron solo 34 personas.
  • Todos eran hombres y atletas jóvenes.
  • Se estudió una única sesión.
  • Las mediciones fueron inmediatas, sin seguimiento a mediano o largo plazo.
  • No se evaluó una recuperación estructural del tendón.
  • La asociación entre menor rigidez y menor dolor no demuestra que un cambio haya causado necesariamente el otro.

Por eso, este trabajo no permite afirmar que una sesión resuelva una tendinopatía rotuliana ni que el mismo protocolo sea apropiado para todas las personas.

Lectura clínica ISK

Las ondas de choque pueden ser una herramienta complementaria cuando existe una indicación clara. Su valor no está en reemplazar el ejercicio, sino en integrarse a una estrategia que considere:

  1. La historia y duración de los síntomas.
  2. La localización y el comportamiento del dolor.
  3. La tolerancia del tendón a saltos, carrera y fuerza.
  4. La carga deportiva y las demandas del paciente.
  5. La respuesta inmediata y posterior a cada intervención.
  6. La progresión de fuerza, almacenamiento de energía y retorno al deporte.

El objetivo no es solamente disminuir el dolor de una sesión. Es recuperar capacidad y función con una dosificación que pueda medirse y ajustarse.

¿Cuándo conviene solicitar una evaluación?

Considera una evaluación clínica si el dolor de rodilla:

  • Lleva varias semanas o meses.
  • Reaparece cada vez que aumentas la carga.
  • Limita saltos, carrera, sentadillas o entrenamiento.
  • No ha mejorado con reposo o tratamientos aislados.
  • Te impide progresar con un programa de ejercicio.

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Este contenido es educativo y no reemplaza una evaluación clínica individual.

Referencia y artículo completo

Zhang ZJ, Lee WC, Fu SN. One Session of Extracorporeal Shockwave Therapy-Induced Modulation on Tendon Shear Modulus is Associated with Reduction in Pain. J Sports Sci Med. 2020;19(2):309-316. PMID: 32390724. PMCID: PMC7196757.

Leer el artículo en PubMed Central

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