Dosificar carga no es elegir un ejercicio y repetirlo. Es ajustar variables de entrenamiento a la capacidad actual, la irritabilidad y las demandas de cada persona.
Qué variables conviene registrar
- Magnitud: resistencia o fuerza aplicada.
- Volumen: series, repeticiones y tiempo bajo tensión.
- Frecuencia: distribución semanal y recuperación.
- Velocidad y rango: desde fuerza lenta hasta tareas rápidas o elásticas.
- Complejidad: semejanza progresiva con la actividad objetivo.
Cómo interpretar la respuesta
La respuesta no debe reducirse a un número de dolor. Conviene combinar síntomas durante la tarea, evolución posterior —incluidas las siguientes 24 horas—, rendimiento y función. Un umbral rígido no es aplicable a todas las personas ni a todas las localizaciones.
Cuándo progresar
Puede considerarse una progresión cuando la dosis actual se tolera, la recuperación es adecuada y el desempeño acompaña. La siguiente etapa puede modificar una variable a la vez o acercar la tarea a la demanda laboral o deportiva.
Cuándo ajustar
Un aumento persistente de síntomas, una recuperación más lenta o una caída de la capacidad son señales para revisar dosis, frecuencia, contexto y diagnóstico diferencial. Ajustar no significa necesariamente suspender toda carga.
Del ejercicio general al retorno funcional
La fase final debe preparar la demanda real: fuerza, velocidad, almacenamiento de energía, cambios de dirección o exposición laboral según el caso.
Consulta la guía completa: Tendinopatías: evaluación, carga y retorno funcional.
Formación relacionada: Del dolor a la carga máxima.
Referencia principal
Criterios de progresión de carga en tendinopatía: revisión sistemática.
Autor: Iván Silva Satlov.
Contenido educativo para profesionales de la rehabilitación; no sustituye una evaluación clínica individual.